viernes, marzo 30, 2007

tener alas cuesta

[<-alas, preparándose para el vuelo]

los hombros duelen, los brazos pesan, el cuello se tensa. despegar no es lo difícil, sino mantener el ritmo de vuelo.
a veces parece que más que ayudar a volar, las alas añaden peso a mi cuerpo y me hunden en la tierra. estorban, no puedo moverme con libertad para salir de agujero.
me digo "maldita sea la hora en que quise tener alas". por qué carajos quise aprender a volar? para no perder el tiempo con él?
como mariposa, aleteo y giro en el aire, tratando de escapar de la primavera. desenfrenadamente, con furia y deseo.

tener alas cuesta. no estoy segura de que quiera tenerlas. siento que tal vez debería colgarlas para siempre y confrmarme con caminar y correr, o quizá comprar una alfombra para no volar sola.
tengo miedo de que un día en pleno vuelo, mi cuerpo no resista más la pesada carga de mis alas y me desplome sobre montañas escarpadas.
vuelo sin red, vuelo sola sin nadie que de repente note mi cansancio y me ofrezca un lugar en su globo aerostático mientras recupero mis fuerzas. probablemente tampoco noten que no llegué a mi destino.
vuelo sola, vuelo y huyo, y en mi huida lloro y eso me hace menos aerodinámica. las lágrimas son anclas que me retienen en este mismo lugar, por más que aletee apenas y despego, por más que vuelo, no dejo este lugar atrás. huyo pero no me muevo.

aleteo frenéticamente, y me canso de volar hacia ningún lado. tener alas cuesta, demasiado como para que no sirvan para escapar.

3 comentarios:

TheJab dijo...

Oh... ya no quiero tener alas. (¿Tú lo escribiste?)

illgirl dijo...

sí, yo lo escribí.

te gustó?

Gilberto dijo...

Muy interesante ejercicio; así no dan ganas de tenr alas, aunque sigue siendo un sueño para mí el volar.
Por otra aprte, gracias por tu comentario, y quedamos en espera de la narración de tu experiencia con Tunick.
Por cierto, ¿Le echaste un ojito a la nota de http://ergo_sum.zoomblog.com/ supongo que si, por el contenido de tu comentario.
Un beso
Gilberto